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Madre con trenza consuela a su hija con dolor de cabeza, que se toca la sien
Vivir con migraña

Migraña en niños y adolescentes: guía para padres

Por Laurine Nicoletti13 min

Tu hijo o hija llega del colegio y dice que le duele la cabeza. Se queda en silencio, se ve pálido, quiere acostarse y la luz del pasillo le molesta. A la hora tal vez vomita, y al día siguiente está como si nada. Si esto se repite, es normal que te preguntes si puede ser migraña en niños o si es "solo" un dolor de cabeza.

La respuesta corta: sí, los niños y los adolescentes también pueden tener migraña, y suele verse un poco distinta a la de los adultos. En esta guía te contamos cómo reconocerla, cuándo consultar, qué se puede hacer en casa y cómo acompañar a tu hijo o hija en el colegio. Si quieres ver el panorama completo sobre cómo vivir con crisis, tienes más contenido en nuestra sección Vivir con migraña.

Una aclaración antes de empezar: esto es información general. Ni este artículo ni ninguna app pueden diagnosticar a tu hijo, y las decisiones sobre medicamentos le corresponden siempre al médico.

En resumen

  • La migraña en niños y adolescentes existe, puede empezar temprano y, según Mayo Clinic, suele durar menos que en los adultos, en quienes el dolor dura al menos cuatro horas.
  • Puede manifestarse como dolor de panza, palidez, náuseas o cambios de conducta, y no solo como dolor de cabeza.
  • Según Mayo Clinic, conviene buscar atención médica de inmediato si el dolor despierta al niño, empeora, viene con fiebre y rigidez de cuello, o aparece después de un golpe en la cabeza.
  • En casa ayudan el reposo en un cuarto oscuro y tranquilo y el agua, pero los medicamentos y su dosis los define siempre el pediatra.

¿Es la migraña en niños igual que la de los adultos?

Se parece, pero no es idéntica. Según Mayo Clinic, en los adultos el dolor de la migraña suele durar al menos cuatro horas, pero en los niños puede durar mucho menos. Eso hace que a veces pase desapercibida: "se le pasó rápido, no sería nada".

Otra diferencia es dónde duele y cómo se siente. Un artículo de la Secretaría de Salud de México explica que la migraña en el niño suele ser intermitente, opresiva y frecuentemente en ambos lados de la cabeza, mientras que en adultos es más típico el dolor pulsátil de un solo lado. Aun así, cada niño es distinto y hay quienes sí describen un latido en un lado.

Lo que sí comparten con los adultos es el patrón general: crisis que van y vienen, con náuseas, vómitos, y molestia con la luz y el sonido, según Mayo Clinic.

¿A qué edad empieza la migraña en niños y adolescentes?

Puede empezar a casi cualquier edad, incluso muy temprano en la vida.

La Secretaría de Salud de México menciona que, entre los menores de 15 años, el 75 % ha reportado algún tipo de dolor de cabeza. Según esa misma fuente, la migraña predomina hacia los 7 u 8 años, y la cefalea tensional (el dolor de cabeza por tensión, más opresivo y menos intenso) es más frecuente en la adolescencia.

Tener dolores de cabeza no significa tener migraña. Distinguir una de otra es trabajo del médico, porque las dos pueden convivir.

¿Y si en la familia hay migraña?

Pesa bastante. La Secretaría de Salud de México indica que alrededor del 90 % de los pacientes con migraña tiene factores genéticos involucrados, además de factores externos que pueden desencadenar el dolor. Si quieres profundizar en esto, escribimos sobre genética y riesgo en tus hijos.

Que haya antecedentes familiares no es una sentencia: solo es una pista más que el médico va a querer conocer.

¿Cómo reconocer una migraña en tu hijo o hija?

Los niños pequeños no siempre saben decir "me duele la cabeza". A veces lo que ves es un cambio de conducta. Estas son señales que describe Mayo Clinic para la migraña infantil:

  • Dolor de cabeza pulsátil o palpitante.
  • Dolor que empeora con la actividad (deja de jugar, quiere quedarse quieto).
  • Náuseas o vómitos.
  • Dolor abdominal.
  • Mucha sensibilidad a la luz y al sonido.

En la práctica, es frecuente que tu hijo o hija se ponga pálido, busque un cuarto oscuro, se tape los ojos o se quede dormido. Que se duerma y se despierte mejor es una pista que muchos médicos preguntan.

La migraña abdominal: cuando duele la panza

A veces el dolor principal está en la barriga, con náuseas, vómitos, falta de apetito o palidez, y entre un episodio y otro el niño se siente bien.

Si tu hijo tiene dolores de panza recurrentes sin una causa clara, vale la pena comentárselo al pediatra. No lo diagnostiques tú: hay muchas causas posibles y solo el médico puede ordenarlas.

¿Y el aura?

Algunos niños y adolescentes tienen aura, es decir, síntomas que avisan antes del dolor, como distorsiones visuales o alteraciones auditivas. También pueden aparecer mareos. La Secretaría de Salud de México lo menciona entre las manifestaciones de la migraña infantil. Si tu hijo ve luces o manchas antes del dolor, anótalo para contárselo al médico.

¿Cuándo hay que ir al médico sin esperar?

La mayoría de los dolores de cabeza en niños no son graves, pero hay señales que no conviene dejar pasar. Mayo Clinic recomienda buscar atención médica de inmediato si el dolor de cabeza de tu hijo:

  • Lo despierta mientras duerme.
  • Empeora o se vuelve más frecuente.
  • Viene con cambios en su personalidad.
  • Aparece después de un golpe en la cabeza.
  • Se acompaña de vómitos persistentes o cambios en la visión.
  • Viene con fiebre y dolor o rigidez en el cuello.

MedlinePlus agrega otras señales de peligro con los dolores de cabeza: dolor repentino y explosivo, "el peor que jamás haya sentido", problemas para hablar, para mover brazos o piernas, pérdida del equilibrio o confusión. Si ves cualquiera de estas señales, ve a urgencias o llama a los servicios de emergencia de tu país.

Esto no es para asustarte. Casi siempre se trata de migraña u otro dolor benigno, pero conocer estas señales te da tranquilidad para saber cuándo actuar rápido.

¿Qué médico ve la migraña infantil?

El primer paso suele ser el pediatra o el médico familiar, ya sea en el sistema público (por ejemplo, tu unidad del IMSS o tu centro de salud) o en la consulta privada. Si el caso lo amerita, ese profesional puede derivarte a un especialista en neurología pediátrica.

El médico escuchará la historia, preguntará por los antecedentes familiares y examinará a tu hijo. Según Mayo Clinic, a veces se piden pruebas de imagen u otros estudios para confirmar el diagnóstico o descartar otras causas, pero no siempre hacen falta. Que el médico los pida no significa que haya algo grave, solo que quiere estar seguro.

Lleva a la consulta un registro de las crisis. Es lo más útil que puedes aportar (más abajo te contamos cómo hacerlo).

¿Cómo se maneja una crisis en un niño?

Aquí hay un límite claro: qué medicamento dar, en qué cantidad y cada cuánto lo define el pediatra, porque depende de la edad, el peso y la historia de cada niño. No le des a tu hijo medicinas de adultos ni las que te sobraron de otra crisis sin consultarlo.

Lo que sí puedes hacer en casa son medidas de apoyo. MedlinePlus recomienda para el manejo de la migraña en el hogar descansar en una habitación tranquila y oscura, beber agua para evitar la deshidratación y colocar un paño frío sobre la cabeza.

Otras ideas prácticas:

  • Bajar la luz, apagar pantallas y reducir el ruido.
  • Ofrecerle agua y algo ligero si lo tolera.
  • Dejar que descanse o duerma, sin presionarlo para que "aguante".
  • Anotar la hora de inicio y qué ayudó.

Existen medicamentos específicos para la migraña, como los triptanes, que MedlinePlus menciona entre las opciones para aliviar los síntomas. Si se pueden usar en un niño y cómo, es una conversación con su médico.

¿Cuándo hace falta un tratamiento de fondo (preventivo)?

El tratamiento de fondo no es para todos. Se plantea cuando las crisis son frecuentes, fuertes o interfieren con la vida de tu hijo, y la decisión es del médico. Según Mayo Clinic, en muchos casos los dolores de cabeza en niños se manejan con hábitos saludables, como un horario regular para dormir y comer. Además, existen medicamentos preventivos que el especialista puede indicar cuando corresponde.

Los hábitos que más suelen preguntarse en consulta son:

  • Horarios de sueño regulares, también los fines de semana.
  • Comidas a sus horas, sin saltarse el desayuno.
  • Buena hidratación.
  • Manejo del estrés escolar y de la ansiedad.
  • Tiempo de pantallas moderado. Sobre este tema puedes leer luz azul y migraña.

Ojo con las dietas restrictivas o los suplementos "milagrosos" que circulan por redes: no hay evidencia sólida que respalde que funcionen en niños, y no conviene empezar nada sin hablarlo con el médico.

Migraña y colegio: cómo ayudar a tu hijo o hija

Cuando las crisis son repetidas o fuertes, pueden afectar el rendimiento escolar y la vida de la familia.

Algunas ideas para que el colegio acompañe:

  • Habla con la maestra o el orientador. Explícales qué es la migraña y cómo se ve en tu hijo.
  • Pide un lugar para descansar. Si hay una enfermería, un cuarto tranquilo o un permiso para salir del salón, la crisis suele manejarse mejor cuando se actúa pronto.
  • Pregunta cómo recuperar lo perdido. Después de una crisis, la ponderación de tareas o exámenes puede ayudar a que no se acumule el estrés.
  • Revisa el uso de medicamentos en el colegio. Pregunta qué papeles o indicaciones del médico piden en tu escuela.

Cada país y cada institución tiene sus propias reglas, así que conviene preguntar directamente en el colegio qué apoyos ofrecen. Y hablar con tu hijo o hija: que sepa que no está "exagerando" y que puede avisar cuando empieza una crisis.

¿Se le pasará con los años?

No hay una respuesta única, y es mejor ser honestos. Hay fuentes que describen un pronóstico más benigno que en el adulto, como la Secretaría de Salud de México. Pero no es lo mismo para todos: en algunos niños la migraña puede acompañarlos durante años.

Lo más realista: puede mejorar, cambiar o continuar en la adultez. Con un buen seguimiento médico, hábitos estables y conocer sus desencadenantes, muchas familias logran manejarla mejor. Esto último es lo que sí está en tus manos.

Cómo seguir la migraña de tu hijo o hija

Llevar un registro es la herramienta más sencilla. La Red de noticias de Mayo Clinic recomienda anotar cuándo empieza el dolor de cabeza, qué tan fuerte es en una escala de cero a diez, las actividades del día, los hábitos de sueño y de alimentación. Con el tiempo, esos datos ayudan a ver patrones y posibles desencadenantes.

Esa misma fuente menciona que, en la migraña, los desencadenantes pueden incluir ciertos alimentos, cambios hormonales, cambios en el sueño o el ejercicio, luces brillantes, olores fuertes, ruidos y estrés. No todos los niños reaccionan igual: tu registro dirá cuáles son los de tu hijo.

Un buen registro incluye:

  1. Fecha y hora de inicio, y cuánto duró.
  2. Intensidad (de 0 a 10, o con caritas si es pequeño).
  3. Síntomas: náuseas, vómitos, luz, ruido, aura.
  4. Qué pasó antes: poco sueño, saltarse comidas, examen, mucho tiempo en pantalla.
  5. Qué ayudó y qué no.

Llevar esto en papel funciona, pero en la práctica lo que se anota en el momento es lo más confiable.

Resumen para llevarte a casa

  • La migraña en niños existe, puede empezar temprano y suele durar menos que en adultos.
  • A veces se manifiesta como dolor de panza, palidez o cambios de conducta, no solo como dolor de cabeza.
  • Hay señales que piden atención médica inmediata: dolor que despierta al niño, vómitos persistentes, cambios en la visión, fiebre con rigidez de cuello o un golpe previo en la cabeza.
  • En casa ayudan el reposo, un ambiente oscuro y tranquilo, y el agua. Los medicamentos los define siempre el médico.
  • Dormir y comer a horarios regulares ayuda, y las crisis frecuentes merecen una consulta para hablar de un tratamiento de fondo.
  • Habla con el colegio y lleva un registro: es lo que más ayuda en la consulta.

Si te interesa seguir leyendo, en nuestra sección Desencadenantes de la migraña encontrarás más sobre desencadenantes y hábitos.

Preguntas frecuentes

¿Los niños pueden tener migraña?

Sí, los niños y los adolescentes también pueden tener migraña, y puede empezar a casi cualquier edad. Según la Secretaría de Salud de México, la migraña predomina hacia los 7 u 8 años. Distinguirla de otros dolores de cabeza es trabajo del médico.

¿Cómo se ve la migraña en un niño?

Puede aparecer como dolor de cabeza pulsátil, náuseas, vómitos, dolor abdominal y mucha sensibilidad a la luz y al sonido, según Mayo Clinic. Es frecuente que el niño se ponga pálido, busque un cuarto oscuro o se quede dormido. En los niños el dolor puede durar menos que en los adultos.

¿Cuándo debo llevar a mi hijo al médico sin esperar?

Mayo Clinic recomienda buscar atención médica de inmediato si el dolor lo despierta mientras duerme, empeora o se vuelve más frecuente, aparece después de un golpe en la cabeza, viene con vómitos persistentes, cambios en la visión o cambios de personalidad, o con fiebre y rigidez de cuello. Casi siempre se trata de migraña u otro dolor benigno, pero conocer estas señales ayuda a actuar a tiempo.

¿Qué puedo hacer en casa durante una crisis?

Según MedlinePlus, ayuda descansar en una habitación tranquila y oscura, beber agua y colocar un paño frío sobre la cabeza. Qué medicamento dar y en qué cantidad lo define siempre el pediatra, porque depende de la edad, el peso y la historia de cada niño.

¿Sirve llevar un registro de las crisis?

Sí. La Red de noticias de Mayo Clinic recomienda anotar cuándo empieza el dolor, su intensidad de cero a diez, las actividades del día y los hábitos de sueño y alimentación. Con el tiempo, esos datos ayudan a ver patrones y posibles desencadenantes, y son lo más útil que puedes llevar a la consulta.

Fuentes

Escrito por Laurine Nicoletti, fundadora de Mellow, que vive con migraña desde los 21 años. Saber más · Cómo escribimos nuestros artículos

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